Esta noche me he mordido las uñas hasta devorar mi propia sonrisa envuelta en sábanas.
He dudado de mi misma y de todo tú, mientras paseaba mis ojos entre las palabras escondidas de inmortal.
He vivido el pasado, pensado en el presente y recordado el futuro.
Se me ha escapado el aire y ha vuelto a entrar sin permiso, arañando a su paso cada célula de mi pulmón. Dolor.
Un blog para expresar, para hablar, para conocer. Un blog para el mundo desde otro mundo. Un blog para las letras
sábado, 25 de abril de 2015
viernes, 24 de abril de 2015
Una vida envuelta en fados
Miró por la ventana para ver solo el reflejo del tiempo, que la observaba divertido y seguro de su inevitable puntualidad.
Todo seguía verde y los jardines de los vecinos permanecían colmados de alargados tallos plagados de flores moradas. Lavandas- pensó Clara. Cuando llegó a Portugal por primera vez el olor a lavanda fue una de las cosas que más la atrajo del país. Ese aroma invadía todos los campos que atravesaban a bastante velocidad en el tren que la llevaba a Lisboa, su nuevo hogar. Aunque no estaba muy contenta con este viaje debía admitir que ese olor había conseguido tranquilizarla. Aunque solo fuera un poco.
Lavanda- Siguió pensando en aquellas flores que se mecían suavemente con el aire que levantaba el tren al pasar. –Como las flores a las que olía la abuela de Anastasia, la hija del Zar ruso- Recordando Clara uno de las múltiples historias que no hacía mucho tiempo su ama Isabel le contaba cuando se acercaba la hora de irse a la cama. Así continuó Clara, centrada en sus recuerdos y evitando pensar en que este solo era el principio de aquel viaje tortuoso, su vida.
Al llegar a Lisboa un olor muy diferente a las lavandas fue el que vino a recogerla a la estación. Belmiro, su futuro chofer y asistente personal olía a perfume de caballero y natillas con canela. Con el tiempo Clara descubriría que su chofer tenía un diente dulce que más de una vez le había proporcionado alguna bronca por parte de su doctor.- La casa le va a encantar, “donzela”. A mí personalmente me gusta mucha la zona sur, donde el sol entra de refilón a primera hora de la mañana y le da a la pared un color que me recuerda a la mantequilla casera- le contaba a Clara mientras ascendían con el coche por una de las empinadas calles que conformaban la ciudad de Lisboa. -¿Donzela?- Pensó Clara. No iba a necesitar demasiado tiempo para adaptarse a este nuevo idioma. Una preocupación menos para su lista.
ParaP
Todo seguía verde y los jardines de los vecinos permanecían colmados de alargados tallos plagados de flores moradas. Lavandas- pensó Clara. Cuando llegó a Portugal por primera vez el olor a lavanda fue una de las cosas que más la atrajo del país. Ese aroma invadía todos los campos que atravesaban a bastante velocidad en el tren que la llevaba a Lisboa, su nuevo hogar. Aunque no estaba muy contenta con este viaje debía admitir que ese olor había conseguido tranquilizarla. Aunque solo fuera un poco.
Lavanda- Siguió pensando en aquellas flores que se mecían suavemente con el aire que levantaba el tren al pasar. –Como las flores a las que olía la abuela de Anastasia, la hija del Zar ruso- Recordando Clara uno de las múltiples historias que no hacía mucho tiempo su ama Isabel le contaba cuando se acercaba la hora de irse a la cama. Así continuó Clara, centrada en sus recuerdos y evitando pensar en que este solo era el principio de aquel viaje tortuoso, su vida.
Al llegar a Lisboa un olor muy diferente a las lavandas fue el que vino a recogerla a la estación. Belmiro, su futuro chofer y asistente personal olía a perfume de caballero y natillas con canela. Con el tiempo Clara descubriría que su chofer tenía un diente dulce que más de una vez le había proporcionado alguna bronca por parte de su doctor.- La casa le va a encantar, “donzela”. A mí personalmente me gusta mucha la zona sur, donde el sol entra de refilón a primera hora de la mañana y le da a la pared un color que me recuerda a la mantequilla casera- le contaba a Clara mientras ascendían con el coche por una de las empinadas calles que conformaban la ciudad de Lisboa. -¿Donzela?- Pensó Clara. No iba a necesitar demasiado tiempo para adaptarse a este nuevo idioma. Una preocupación menos para su lista.
ParaP
jueves, 23 de abril de 2015
ENAMORARSE.
Me voy a enamorar, de un loco, de alguien políticamente incorrecto, de alguien que me meta en líos y me haga huir por toda la ciudad con el corazón saliendo del pecho.
Me voy a enamorar, de un loco, de alguien con el que hacer el amor sea un pecado y, el lugar, una aventura. De alguien que diga lo que piense y no se quede en medias tintas ni salga huyendo.
Me voy a enamorar, de un loco, de ese que pase de prejuicios y de ideas preconcebidas. De ese, que sepa que mi aspecto sólo es la punta del iceberg de todo lo que soy.
Me voy a enamorar, de un loco, de ese que siente su cuerpo y el arte como una expresión de sus sentidos y su mente, que sea lo que no se puede ver con los ojos.
Me voy a enamorar, de un valiente. De la picardía y la pasión.
Voy a enamorarme de la libertad.
Voy a enamorarme de la libertad.
lunes, 20 de abril de 2015
ODA A LO QUE NO SÉ:
Siempre he disfrutado de las tardes de lluvia. Hoy se han juntado dos de mis favoritos, una de ellas y una mente maravillosa. Esto va en honor a esa mente, que bien sabe que me refiero a su persona.¿Por qué escribes siempre sobre el amor? –me pregunta. Al principio me debato en la respuesta falsa, la que creo verdadera y la que se esconde lo suficientemente profunda como para necesitar varias horas de reflexión. No siempre escribo sobre el amor –respondo. Respondo algo que deriva la conversación y la aleja de este pensamiento que lleva envolviéndome, ahora ya, horas.Creo que más o menos ya me he hecho a la idea de mis principales razones.
Hoy, que estoy enamorada, entiendo que escribir sobre el amor es mi única salida. El amor salva el mundo de la putrefacción verde que carcome sus cimientos. Por eso, el amor es por lo que siempre escribo. Escribo sobre amores nuevos, ciegos y viejos. Escribo sobre amores reales, deseos o sueños. Escribo sobre todo aquello que mantiene mi cuerpo despierto. Escribo por el sufrimiento y la angustia. Escribo porque el amor alimenta. Escribo por un sentimiento eterno.
ParaP
Un día cualquiera...
Descubro a las golondrinas apoyadas en el tejado empapándose por la lluvia,
¡cómo las envidio!,
ellas tan dichosas y sin saberlo,
lo que daría por levantarme,
salir a correr y gritar bajo la lluvia.
Pero todos me mirarían y juzgarían,
¿cómo será vivir sin miedo?
¡cómo las envidio!,
ellas tan dichosas y sin saberlo,
lo que daría por levantarme,
salir a correr y gritar bajo la lluvia.
Pero todos me mirarían y juzgarían,
¿cómo será vivir sin miedo?
domingo, 12 de abril de 2015
ELLA
Sabes que ella, entre todas, entre todos, es la única que brilla.
Tu hada, la flor entre la desdicha, la que se enciende con una caricia tuya.
El sol y la luna hacen de ella el equilibrio perfecto de dulzura y pasión.
Ella y sólo ella es dueña de tus deseos, la que pinta tus sueños y remueve tus ideas.
La que siembra en ti la duda y crece contigo.
La que trasnocha y colecciona tus días.
Ella es la que callejea y se pierde.
viernes, 10 de abril de 2015
Finales.
Todos tenemos una debilidad, la mía, hace un tiempo, fuiste tú.
Adiós Salamanca, te dedico a ti estas líneas, sacadas de mi memoria borrosa y, en ocasiones, poco acertada.
Tus calles, tu magia, tus días de sol, los litros de vino derrochados, tu hermosura haciéndome esclava de ti.
Juro mil veces que no volveré, pero la fragilidad me vuelve llevar, cada vez con menos primaveras.
Quiero decirte adiós y no volver a verte.
Parafraseando al gran Sabina, quien dijo que al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver.
Cuanto sentido cobran para mí ahora esas palabras.
Nunca eres la misma, infiel y confusa Salamanca.
No me dejes volver a ti.
Adiós Salamanca, te dedico a ti estas líneas, sacadas de mi memoria borrosa y, en ocasiones, poco acertada.
Tus calles, tu magia, tus días de sol, los litros de vino derrochados, tu hermosura haciéndome esclava de ti.
Juro mil veces que no volveré, pero la fragilidad me vuelve llevar, cada vez con menos primaveras.
Quiero decirte adiós y no volver a verte.
Parafraseando al gran Sabina, quien dijo que al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver.
Cuanto sentido cobran para mí ahora esas palabras.
Nunca eres la misma, infiel y confusa Salamanca.
No me dejes volver a ti.
jueves, 9 de abril de 2015
Dudas
Supongo que te preguntarás qué coño me pasa,ojala pudiera responderte, responderme…
Quizá así llegaría a alguna conclusión lógica,
algún por qué,
quizá sabría qué hacer,
pero, no lo sé.
Sólo miro a un punto fijo de la pared,
me da miedo resolver mis dudas.
Me harás esa pregunta, ¿Qué coño te pasa?
Entonces quizá invente una respuesta.
miércoles, 8 de abril de 2015
YOU HAVE KILLED ME A THOUSAND TIMES BUT STILL…
You have skinned my hearth and watch it blew
out, not knowing how it hurts, or maybe not caring. Impassible. But still, I
love you.
You have stepped all over my soul and have made
me smaller and smaller, almost made me disappear. But still, I love you.
You pushed the good parts out of me and drown
them in this bitter sweet simulacrum of what other call romance. But still, I
love you.
You have made me cry until I confuse the pain
produced by my headache with the pain coming from my aching heart. But still, I
love you.
And then, when all turns black and the air
wants no more to flow through my lungs you huge me, you say sweet little things
on my ear, you touch my hair and encounter my tears with your hand and clean
them. You kiss me with that mouth that evokes the best and the worst and even
though I have promised myself that I would run away, I fall. And fall again.
What can I say? I’m stupid, yes. But still, I
love you.
martes, 7 de abril de 2015
Recuperación
Mira por la ventana recordando el cigarro que le prometió una noche de verano tumbado en su tejado. Recuerda la curiosidad del primer beso y las ganas del primer polvo. Piensa en los gritos ganados a pulso de accidente y en las risas forjadas en años. Acaricia con la mirada la superficie de los recuerdos que parecen muchos pero son pocos. Bebe de la lujuria que le despiertan pensamientos de noche y dogras blandas.
Y siente la presión en la garganta, una culpa que la atenaza, dudas que la corroen y se mofan de sus más oscuros sueños.
Siente su piel y huele su pelo. Saborea las promesas no cumplidas y las preguntas no formuladas.
Se aparta de la ventana y mira con desdén su reflejo en el espejo. Cierra lo ojos. Respiera. Centra.
ParaP
Y siente la presión en la garganta, una culpa que la atenaza, dudas que la corroen y se mofan de sus más oscuros sueños.
Siente su piel y huele su pelo. Saborea las promesas no cumplidas y las preguntas no formuladas.
Se aparta de la ventana y mira con desdén su reflejo en el espejo. Cierra lo ojos. Respiera. Centra.
ParaP
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